Isaac Rivlin 5.11

 

Presidente,

El poeta sefardí por excelencia, Yehudah HaLevy, autor del Kuzari, escribió: “Mi corazón está en Oriente, y yo en los confines de Occidente/¿Cómo gustar de los manjares y disfrutarlos?/¿Cómo cumplir mis votos y promesas si sigue/Sion bajo el poder de Edom/ y yo sometido a los árabes …?/ Hermosa Colina, alegría del mundo, ciudad del gran Rey/por tí suspira mi alma desde los confines de Occidente …..”

Quiero expresar, en nombre de las Comunidades y Asociaciones bajo el paraguas de la FCJE y de sus presidentes aquí presentes, la profunda alegría y el orgullo que a todos nos provoca su visita a España.

Las Comunidades Judías veneramos la figura del Presidente de Israel pues estamos afectos a ella como un representante de todos los judíos del mundo. 2 La FCJE se declara sionista en lo más íntimo de su ser. Siempre apoyaremos al sionismo político y a la idea, hoy realizada de manera heroica y exitosa, de que el pueblo judío tenga un hogar nacional judío en su tierra ancestral de Israel.

La FCJE es una institución que representa oficialmente a todos los judíos españoles. Contamos entre nuestros miembros y asociados con 20 comunidades y organizaciones que suman en torno a unos 40.000 judíos repartidos por toda España.

Todas ellas, y con la FCJE a la cabeza, comparten la filosofía de la centralidad de Israel en la actividad judía de la Diáspora, y para ello hacemos todos los esfuerzos posibles.

En concreto, educamos a nuestros hijos en el amor a Israel, en el aprendizaje del hebreo y en el conocimiento de la historia de la que tan orgullosos nos sentimos. Esta realidad bien la conoce nuestro querido embajador Daniel Kutner, que ha mantenido y reforzado las excelentes relaciones que la Embajada de Israel en Madrid mantiene con la FCJE.

Este espíritu sionista dentro y fuera de nuestras comunidades va de la mano de nuestra españolidad y de nuestras centenarias raíces sefardíes. Si bien en nuestras comunidades conviven judíos de todos los orígenes y de todas las culturas, el florecimiento de las comunidades judías en España tras 500 años de ausencia es un fenómeno positivo e histórico que sentimos todos por igual.

A este respecto, desde el advenimiento de la Democracia en 1975, España ha llevado a cabo un esfuerzo extraordinario por rectificar los errores del pasado y construir un futuro de concordia mediante la integración de los judíos y de las demás minorías religiosas con el resto de los ciudadanos.

Hoy, los judíos españoles nos sentimos cómodos, protegidos y respetados por el orden Constitucional y nuestro derecho a la diferencia está garantizado.

Testimonio de este esfuerzo son el establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel en 1986, el pacto firmado entre la FCJE y el Estado en 1992, la reforma del código penal con el objetivo de criminalizar la negación del Holocausto, la integración del estudio de la Shoa en los planes de estudio y, por su repercusión centenaria, su 4 simbolismo y su contenido sentimental, la ley que establece un proceso para que todos los sefardíes del mundo puedan optar a la nacionalidad española, aprobada en junio de 2015.

Los sucesivos gobiernos de España han sido también proclives a la promoción del legado y la cultura sefardíes como una herencia propia. Resultado de ello es el mayor regalo que el gobierno de España hizo a los judíos españoles, el Centro Sefarad- Israel, actualmente referente mundial de la promoción de la cultura sefardí y con el que la FCJE goza de unas excelentes relaciones.

En todas estas iniciativas ha tenido un importante papel la Monarquía española. Por ello, queremos expresar nuestro respeto y admiración por el Rey emérito Juan Carlos I y por el Rey Felipe VI, quienes siempre han apoyado la causa judía, la relación con Israel y el derecho a la diferencia. Además han albergado siempre una sensibilidad especial con los sefardíes.

Le rogamos, Presidente, que le transmita esta gratitud a SM el Rey Felipe VI en el encuentro que mantendrán.

Como usted sabe, Presidente, España vive unos momentos difíciles. La unidad de España se ha puesto en riesgo por parte de un movimiento nacionalista en Cataluña que ha amenazado nuestra convivencia pacífica y nuestra estabilidad social y económica. Los judíos españoles apoyamos, sin fisuras, la Constitución y la ley, queremos a Cataluña y queremos una España unida, y somos fieles a la Corona.

Concebimos que el marco adecuado para la España democrática es la Constitución que nos hace a todos los ciudadanos libres e iguales ante la ley.

Sabemos, querido Presidente, que usted visitará Toledo. Una ciudad de confluencias culturales por excelencia y cuyas calles, muros, y edificios evocan a la época más esplendorosa de Sefarad.

Le rogamos, pues, que manifieste ante las autoridades locales su apoyo a la devolución simbólica de la Sinagoga Mayor de Toledo, hoy Iglesia de Santa María la Blanca, a la Comunidad judía. Esta sinagoga fue expoliada tras las revueltas 6 antijudías de 1391 y la FCJE reclama su devolución simbólica. Creemos seriamente en el diálogo judeocristiano como un hecho positivo y en constante desarrollo.

La actividad del Centro de Estudios Judeo Cristianos, en Madrid, al que la FCJE apoya, es fiel prueba de ello.

Presidente, en la actualidad, los judíos de todo el mundo vivimos tiempos de ambivalencia. Por un lado, somos testigos de una época dorada a nivel mundial, por otro lado, nuestras comunidades, tanto en la Diáspora como en Israel, viven bajo la constante amenaza de enemigos que encuentran nuevas formas de hacernos daño y no cesan en su empeño de destruirnos.

Ante la amenaza del Islam radical, nuestros colegios y nuestras sinagogas están protegidos por la policía, por el ejército y por nuestros jóvenes.

Por ello, desde la FCJE creemos que, ahora más que nunca, los judíos debemos mirar en una sola dirección, unidos, hacia el futuro.

Si bien la discrepancia es buena y forma parte del carácter del pueblo judío, es la unidad alrededor de Israel y los valores judíos lo que garantizan nuestra fuerza y nuestros éxitos.

Es cierto que las democracias protegen a las minorías y muchos judíos e israelíes son reconocidos por sus logros en todo el mundo, pero no debemos bajar la guardia y hemos de mantenernos alerta.

Israel y las comunidades de la diáspora debemos trabajar de la mano y en sintonía, pensando en la educación de las nuevas generaciones, animar la aliyah y consolidar nuestro futuro como pueblo con un destino común.

Nos enorgullece poderle decir que las comunidades pequeñas como la española necesitamos de Israel y que Israel puede y podrá contar siempre con la lealtad de los judíos españoles.

Presidente, como le dice Abraham a Dios cada vez que se dirige a él-en la Parasha VAYERÁ- nosotros le decimos “HINENI”.

Querido Presidente, le deseamos larga vida y una buena estancia en España y, le recordamos, haciendo realidad el sueño de Yehudah HaLevy, que los judíos españoles siempre miramos a Sion con la esperanza de que Israel viva en paz, en armonía y prosperidad.

Gracias