20 de febrero de 2026

DESTACADOS

David Obadia en El Español: España debe exigir el cese de Francesca Albanese

España no puede seguir mirando hacia otro lado. Si países como Francia, Alemania, Austria o la República Checa, y organizaciones judías como el Congreso Judío Mundial, han alzado la voz, nuestro país debería hacer lo mismo y exigir la dimisión inmediata de la relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese.España debería pedir su destitución porque cuando alguien que ostenta un mandato de Naciones Unidas califica a Israel como «enemigo común de la humanidad», no estamos ante una crítica política más o menos vehemente. Estamos ante un eco inquietante de las teorías conspirativas más odiosas del pasado, aquellas que señalaban «al judío» como origen de todos los males.No hablamos de una discrepancia diplomática. Hablamos de una deshumanización dirigida contra Israel como pueblo y como nación.El propio ministro de Exteriores italiano ha dejado claro que las posiciones de Albanese no reflejan la postura del Gobierno de Italia. No es una diplomática prudente. Es, cada vez con menos disimulo, una activista política que incita al odio.Su vara de medir parece tener un único sentido: el antijudaísmo.España debería pedir la destitución de Albanese porque no cumple con la imparcialidad, la universalidad ni los estándares éticos que se presuponen en un mandato del Consejo de Derechos Humanos.Se sienta en conferencias junto a dirigentes como Jamil Mazhar, que glorificó la masacre del 7 de octubre como «la mayor epopeya de esta época», o junto a Ghazi Hamad, quien prometió otros 7 de octubre «una y otra vez». Y después pretende revestirse de neutralidad técnica.España debería exigir la destitución de Albanese porque ni es independiente ni es experta, como ha señalado el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot.En un foro de Al Jazeera, Albanese afirmó que Israel es «el enemigo común de la humanidad». No es una frase improvisada en un pasillo. Es una declaración política de enorme gravedad.España debería exigir la destitución de Albanese porque suma un historial de comentarios inapropiados: justificó la masacre del 7 de octubre, comparó a Israel con el régimen nazi, sus publicaciones en redes sociales en 2022 incluían afirmaciones sobre el supuesto control del «lobby judío» en Estados Unidos, comparaciones entre el Holocausto y la Intifada o entre soldados de las SS y soldados israelíes.Y ese mismo año, el 1 de mayo, fue nombrada relatora especial.Hablo desde una convicción profunda: soy un hombre de paz. Y pienso que Francesca Albanese no lo es atendiendo a sus múltiples declaraciones que pueden motivar odio hacia la sociedad israelí y el pueblo judío.Considero que quienes ocupan responsabilidades internacionales deben contribuir a rebajar la tensión, a fomentar el entendimiento y a proteger la convivencia.Cuando una voz institucional, como la de Francesca Albanese, alimenta la confrontación en lugar de promover el diálogo, no solo traiciona su mandato, sino que debilita las posibilidades reales de paz que millones de personas (israelíes y palestinas) necesitan y merecen. Quizás puede sonar ingenuo en estos tiempos.Precisamente por eso, posturas como las de Francesca Albanese no ayudan al pueblo palestino. No construyen puentes. No acercan la paz. Se centran en demonizar al Estado de Israel, no en promover soluciones.España debería exigir la destitución de Albanese porque no cumple con los propósitos por los que nació la ONU: preservar la paz y promover la convivencia entre naciones. Cada día que permanece en el cargo es una mancha en la reputación de la organización.Aunque, visto que en determinados órganos internacionales de la ONU conviven tiranías, teocracias y dictaduras que se devuelven favores y votan en bloque, quizá la buena prensa hace tiempo que dejó de ser una prioridad.La animadversión, la exageración y la hostilidad constantes han convertido a Albanese en un referente de lo que no es creíble en el sistema internacional. Su permanencia resulta insostenible.España debe velar por la credibilidad de la ONU. Y eso, hoy, pasa por exigir la destitución de Francesca Albanese.

DESTACADOS

La FCJE felicita al Tribunal Supremo por sentencia que será referencia en materia de delitos de odio

La FCJE recoge con agradecimiento la sentencia con fecha 11 de febrero de 2026 de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que consideramos muy importante en la lucha contra el antisemitismo en España. Dicha sentencia promueve la defensa profunda de la dignidad humana y la aplicación amplia y firme del artículo 510 del Código Penal por razones múltiples de intolerancia, entre ellas, el antisemitismo o el origen nacional. El documento se centra en la exclusión a la que se ven sometidas las víctimas y su discriminación. La sentencia del Supremo defiende la dignidad y la igualdad de trato y no discriminación y por lo tanto, alcanza a motivos de antisemitismo, racismo, y otras manifestaciones de intolerancia. La sentencia confirma que lo recogido en el artículo 510 es delito público, perseguible de oficio sin necesidad de denuncia del ofendido, lo que permite a la fiscalía actuar de manera autónoma. Confiamos en que la jurisprudencia del Tribunal Supremo se aplique para una mejor defensa de las víctimas sin tener que estar obligados a denuncia previa.

Scroll al inicio