Nombre del autor:admin

actualidad, opinión

¡Apadrine un terrorista palestino!, por Jorge Rozemblum

De todos es sabido que una partida de los presupuestos de España se destina a ayudar económicamente a la Autoridad Nacional Palestina. Lo asombroso del caso es que los propios funcionarios que la gestionan desconocen a qué se destinan esas generosas donaciones: por ejemplo, a pagar “sueldos” de casi dos mil dólares al mes a asesinos terroristas, juzgados y encarcelados.Esta situación es bien conocida para Israel e incluso para los periodistas de la prensa española instalados cómodamente en el “frente de guerra” de Tel-Aviv, aunque en vez de contarla prefieren hablar de las penurias de los palestinos y cuánto sufren los recortes de presupuestos de ayuda exterior de nuestro país, que han llevado a drásticas reducciones, de 120 millones de euros anuales en 2009 a sólo 17 actualmente. Por comparación, para la ayuda a todas las catástrofes naturales como la que acaba de asolar Filipinas, el presupuesto anual es prácticamente el mismo.Pero lo realmente indignante no son las cantidades, sino a qué se destinan. La Autoridad Nacional Palestina ha promulgado una “ley del prisionero” (incluso tienen un ministro dedicado exclusivamente a estas labores) que reparte el botín entre los reclusos según la pena a la que están condenados: a mayor condena, mayor retribución. Pero no piensen que el dinero de nuestro avance científico o nuestras pensiones se despilfarra: sólo tienen derecho a esta “prestación social” aquellos detenidos por crímenes de sangre contra Israel: ni ladrones ni rateros comunes. Es un privilegio exclusivo de los terroristas.La ecuación es la siguiente: cuantas más víctimas produce un acto terrorista, mayor la condena de los tribunales israelíes y, consecuentemente, mayor el salario que les pagamos (perdonen que use la primera persona del plural, pero es que sale de NUESTROS bolsillos). Tarifas del rativ (que así se llama en árabe este subsidio a la muerte): de uno a tres años, casi 400 dólares al mes; de tres a cinco años, 560 mensuales (más que un salario medio por trabajar de verdad en Cisjordania); si le caen de 10 a 15 primaveras, se puede mandar a la familia de vacaciones al extranjero (¿a España?), ya que se cobran 1.690 dólares al mes; y si eres de la élite de los que cometieron los actos más cruentos contra civiles, te tocan casi dos mil. A ello hay que sumar una “beca” especial del presidente Abbás a los prisioneros que se afilian a su partido y que por ello perciben además cada mes 238 dólares, más otros 71 si están casados y 12 más por cada hijo.Al menos, la Autoridad Nacional Palestina podría tener el detalle de mandarnos una foto y una cartita del terrorista al que estamos apadrinando para poner en la mesita del salón, junto a la orden de desahucio del banco.Shabat shalom Jorge Rozemblum es director de Radio Sefarad Pulse aquí para acceder a la programación semanal completa y a los enlaces de Radio Sefarad

actualidad, opinión

¡Apadrine un terrorista palestino!, por Jorge Rozemblum

De todos es sabido que una partida de los presupuestos de España se destina a ayudar económicamente a la Autoridad Nacional Palestina. Lo asombroso del caso es que los propios funcionarios que la gestionan desconocen a qué se destinan esas generosas donaciones: por ejemplo, a pagar “sueldos” de casi dos mil dólares al mes a asesinos terroristas, juzgados y encarcelados.Esta situación es bien conocida para Israel e incluso para los periodistas de la prensa española instalados cómodamente en el “frente de guerra” de Tel-Aviv, aunque en vez de contarla prefieren hablar de las penurias de los palestinos y cuánto sufren los recortes de presupuestos de ayuda exterior de nuestro país, que han llevado a drásticas reducciones, de 120 millones de euros anuales en 2009 a sólo 17 actualmente. Por comparación, para la ayuda a todas las catástrofes naturales como la que acaba de asolar Filipinas, el presupuesto anual es prácticamente el mismo.Pero lo realmente indignante no son las cantidades, sino a qué se destinan. La Autoridad Nacional Palestina ha promulgado una “ley del prisionero” (incluso tienen un ministro dedicado exclusivamente a estas labores) que reparte el botín entre los reclusos según la pena a la que están condenados: a mayor condena, mayor retribución. Pero no piensen que el dinero de nuestro avance científico o nuestras pensiones se despilfarra: sólo tienen derecho a esta “prestación social” aquellos detenidos por crímenes de sangre contra Israel: ni ladrones ni rateros comunes. Es un privilegio exclusivo de los terroristas.La ecuación es la siguiente: cuantas más víctimas produce un acto terrorista, mayor la condena de los tribunales israelíes y, consecuentemente, mayor el salario que les pagamos (perdonen que use la primera persona del plural, pero es que sale de NUESTROS bolsillos). Tarifas del rativ (que así se llama en árabe este subsidio a la muerte): de uno a tres años, casi 400 dólares al mes; de tres a cinco años, 560 mensuales (más que un salario medio por trabajar de verdad en Cisjordania); si le caen de 10 a 15 primaveras, se puede mandar a la familia de vacaciones al extranjero (¿a España?), ya que se cobran 1.690 dólares al mes; y si eres de la élite de los que cometieron los actos más cruentos contra civiles, te tocan casi dos mil. A ello hay que sumar una “beca” especial del presidente Abbás a los prisioneros que se afilian a su partido y que por ello perciben además cada mes 238 dólares, más otros 71 si están casados y 12 más por cada hijo.Al menos, la Autoridad Nacional Palestina podría tener el detalle de mandarnos una foto y una cartita del terrorista al que estamos apadrinando para poner en la mesita del salón, junto a la orden de desahucio del banco.Shabat shalom Jorge Rozemblum es director de Radio Sefarad Pulse aquí para acceder a la programación semanal completa y a los enlaces de Radio Sefarad

actividades culturales

Apertura de Curso del Centro de Estudios Judeo-Cristianos de Madrid

El 4 de noviembre, el Centro de Estudios Judeo-Cristianos de Madrid celebró la Apertura de Curso 2013-2014 en el Salón de Plenos del Consejo Escolar del Estado, del Ministerio de Educación. El Acto fue presidido por Samuel Bengio, expresidente de la Comunidad Judía de Madrid y miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y en representación del Centro de Estudios Judeo-Cristianos,  Mayte Rodríguez. Bajo el título “Las relaciones entre el pueblo judío y los católicos después del Concilio Vaticano II” este año se contó con la especial intervención de Lord Rabbi Jonathan Sacks, Gran Rabino de Gran Bretaña y Monseñor César A. Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid, que pronunciaron dos brillantes conferencias sobre dicho tema. Tanto los conferenciantes como los miembros de la mesa expresaron la necesidad de la unión de judíos y católicos en la defensa de los valores que nos son comunes: la vida, la libertad religiosa, la defensa de las minorías y el estudio riguroso del judaísmo en todas sus dimensiones que ayude a reducir el peligro de un antisemitismo siempre a punto de aparecer bajo rostros diferentes trabajando contra los prejuicios, respetando las diferencias, dando a conocer el judaísmo y la raíz judía del cristianismo. Entre otras autoridades estuvieron presentes: Ricardo García García, subdirector de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia; Gabriel Prisiallni, Presidente de la Comunidad Masortí Bet-El, Moisés Chocrón, Vicepresidente de la Comunidad Judía de Madrid, Laura García, coordinadora de Prensa e Información de la Embajada de Israel en España, Miguel de Lucas, Director del Centro Sefarad-Israel, Rennée Mergui, miembro del Consejo Español de Mujeres Israelitas; Eva Benatar, vicepresidenta de la Fundación Violeta Friedman, Rvdo. Teofilo Moldovan, representante de la Iglesia Ortodoxa Rumana y miembros de la Junta Directiva del Centro de Estudios Judeo-Cristianos (CEJC). El acto contó con la asistencia de cerca de 200 personas que llenaron el aforo de la Sala de Plenos. A partir del 13 de noviembre durante todos los miércoles, en la sede de nuestro Centro se desarrollará el tema de este curso, con la intervención de profesores de las universidades Complutense, Comillas, San Dámaso, Barcelona, UNED, del College de los Bernardinos de París, Instituto Ratisbonne de Jerusalén, Comunidad Judía de Madrid y Federación de Comunidades Judías de España. Para más información consultar la página oficial www.cejc-madrid.org

actividades culturales

Apertura de Curso del Centro de Estudios Judeo-Cristianos de Madrid

El 4 de noviembre, el Centro de Estudios Judeo-Cristianos de Madrid celebró la Apertura de Curso 2013-2014 en el Salón de Plenos del Consejo Escolar del Estado, del Ministerio de Educación. El Acto fue presidido por Samuel Bengio, expresidente de la Comunidad Judía de Madrid y miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y en representación del Centro de Estudios Judeo-Cristianos,  Mayte Rodríguez. Bajo el título “Las relaciones entre el pueblo judío y los católicos después del Concilio Vaticano II” este año se contó con la especial intervención de Lord Rabbi Jonathan Sacks, Gran Rabino de Gran Bretaña y Monseñor César A. Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid, que pronunciaron dos brillantes conferencias sobre dicho tema. Tanto los conferenciantes como los miembros de la mesa expresaron la necesidad de la unión de judíos y católicos en la defensa de los valores que nos son comunes: la vida, la libertad religiosa, la defensa de las minorías y el estudio riguroso del judaísmo en todas sus dimensiones que ayude a reducir el peligro de un antisemitismo siempre a punto de aparecer bajo rostros diferentes trabajando contra los prejuicios, respetando las diferencias, dando a conocer el judaísmo y la raíz judía del cristianismo. Entre otras autoridades estuvieron presentes: Ricardo García García, subdirector de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia; Gabriel Prisiallni, Presidente de la Comunidad Masortí Bet-El, Moisés Chocrón, Vicepresidente de la Comunidad Judía de Madrid, Laura García, coordinadora de Prensa e Información de la Embajada de Israel en España, Miguel de Lucas, Director del Centro Sefarad-Israel, Rennée Mergui, miembro del Consejo Español de Mujeres Israelitas; Eva Benatar, vicepresidenta de la Fundación Violeta Friedman, Rvdo. Teofilo Moldovan, representante de la Iglesia Ortodoxa Rumana y miembros de la Junta Directiva del Centro de Estudios Judeo-Cristianos (CEJC). El acto contó con la asistencia de cerca de 200 personas que llenaron el aforo de la Sala de Plenos. A partir del 13 de noviembre durante todos los miércoles, en la sede de nuestro Centro se desarrollará el tema de este curso, con la intervención de profesores de las universidades Complutense, Comillas, San Dámaso, Barcelona, UNED, del College de los Bernardinos de París, Instituto Ratisbonne de Jerusalén, Comunidad Judía de Madrid y Federación de Comunidades Judías de España. Para más información consultar la página oficial www.cejc-madrid.org

actividades culturales, actualidad, agenda

Curso «Judaísmo: contribuciones y presencia en el mundo contemporáneo»

Ayer lunes 11 de noviembre se inauguró en la Escuela Diplomática de Madrid  la tercera edición de un curso que estudia diferentes facetas del Judaísmo. En colaboración con el Centro Sefarad -Israel se plantea un análisis sobre la conjugación entre el Judaísmo y el mundo contemporáneo, subrayando el papel que muchos judíos han jugado en el pensamiento político, en diversas áreas de la creación artística y en el surgimiento del sistema financiero internacional, entre otros. Se tratará también el antisemitismo, que culmina en la Shoá como el aspecto oscuro de un complejo proceso histórico. Asimismo, se subraya el caso del Estado de Israel como un ejemplo paradigmático de dinamismo y modernidad del Judaísmo. Finalmente, se concluye con un análisis del reencuentro entre España y el mundo judío, analizando también las iniciativas recientes que nuestro país ha desarrollado en pro de tender más puentes hacia un colectivo esencial para entender su propia historia. Un amplio espectro de especialistas tratará en sesiones dobles y desde el 11 al 28 de noviembre muy diversos aspectos de la cultura judía en sus expresiones pretérita y presente. Ver el programa completo y datos sobre la inscripción aquí. Radio Sefarad pone a nuestra disposición el audio correspondiente a la inauguración y al debate posterior entre José Luís de la Peña, director de la Escuela Diplomática, Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España y Miguel de Lucas, director general del Centro Sefarad-Israel.

actividades culturales, actualidad, agenda

Curso «Judaísmo: contribuciones y presencia en el mundo contemporáneo»

Ayer lunes 11 de noviembre se inauguró en la Escuela Diplomática de Madrid  la tercera edición de un curso que estudia diferentes facetas del Judaísmo. En colaboración con el Centro Sefarad -Israel se plantea un análisis sobre la conjugación entre el Judaísmo y el mundo contemporáneo, subrayando el papel que muchos judíos han jugado en el pensamiento político, en diversas áreas de la creación artística y en el surgimiento del sistema financiero internacional, entre otros. Se tratará también el antisemitismo, que culmina en la Shoá como el aspecto oscuro de un complejo proceso histórico. Asimismo, se subraya el caso del Estado de Israel como un ejemplo paradigmático de dinamismo y modernidad del Judaísmo. Finalmente, se concluye con un análisis del reencuentro entre España y el mundo judío, analizando también las iniciativas recientes que nuestro país ha desarrollado en pro de tender más puentes hacia un colectivo esencial para entender su propia historia. Un amplio espectro de especialistas tratará en sesiones dobles y desde el 11 al 28 de noviembre muy diversos aspectos de la cultura judía en sus expresiones pretérita y presente. Ver el programa completo y datos sobre la inscripción aquí. Radio Sefarad pone a nuestra disposición el audio correspondiente a la inauguración y al debate posterior entre José Luís de la Peña, director de la Escuela Diplomática, Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España y Miguel de Lucas, director general del Centro Sefarad-Israel.

actualidad, opinión

Muerte Honoris Causa, por Jorge Rozemblum

El honor, como la pornografía, es a veces cuestión de geografía. La traducción de una lengua a otra suele despojar a muchos conceptos abstractos de una serie de valencias que los definen. No es lo mismo, por ejemplo, lo que significa el honor en español, en hebreo o en árabe.En nuestra lengua, el honor tiene que ver principalmente con el respeto: hacia nuestra persona, nuestros derechos e, incluso, nuestros antepasados. En hebreo, la palabra equivalente es kavód y sorprende descubrir que tiene la misma raíz etimológica que hígado (kavéd) y peso (kóved). En cuanto a la primera de estas palabras hermanas, el imaginario del hebreo (una lengua semítica milenaria) suele atribuir conceptos abstractos a diferentes órganos internos: por ejemplo, la moral y la ética residen en los riñones (musár klayót), mientras que la morada del honor sería el laboratorio de nuestro hígado. El atributo del peso, por otra parte, puede incluirse en expresiones como kóved rosh (literalmente, el “peso de la cabeza”, pero que significa rigor) o kved lev (literalmente, “de corazón pesado”, obstinado). El peso del kavód sin duda está detrás del concepto cristiano del honor, al que aludimos antes, que permeó primero en el latín (de donde viene la expresión Honoris Causa, en base a sus logros honoríficos, que acompaña a algunos doctorados universitarios) y se transformó al español en otras palabras emparentadas como honra, honestidad e incluso denostar (“deshonestar”).En árabe, por el contrario, el honor se expresa por medio de dos palabras: sharaf e ‘ird. La primera denota tanto el honor de la unidad social, la tribu y la familia, como el de los individuos, y está sujeto a fluctuación positiva o negativa. El sharaf de la familia puede elevarse mediante comportamientos modélicos tales como la hospitalidad, la generosidad, el valor en el combate, etc. El ‘ird solamente designa el honor de las mujeres, y su valor sólo puede menguar. Un comportamiento moral ejemplar no puede reforzar el ‘ird de una mujer, pero la conducta contraria puede acarrear daños irreparables. El ‘ird prevalece sobre el sharaf, afectando gravemente al honor de la familia. En consecuencia, la violación del honor de una mujer requiere una acción drástica que puede terminar con su muerte. Pero no es único caso de asesinato por honor.El sharaf tradicional se ha transformado en nuestros días en un concepto por el cual, cualquier situación en la que uno no consiga imponer su voluntad o creencia, se considera ofensiva. Por ejemplo, si uno vive como extranjero en otro país y le obligan a expresarse en el idioma nativo, o a adquirir sus costumbres sociales y sus leyes (por ejemplo, la prohibición de usar burkas o de practicar tradiciones de mutilación genital femenina como la ablación), se viola su honor, se atenta contra su sharaf. Y qué decir si a un pueblo árabe no le dejan masacrar o expulsar al mar a otro que no lo es: entonces se sufre una humillación, un desastre a veces tildado de nakba. Y en la concepción islamista actual, el honor mancillado “exige” sangre. Exige muerte Honoris Causa. Lo que para nosotros es terrorismo y horror, para otros es la única manera que tienen de entender el respeto y el honor, traducido de la manera más perversa.Shabat Shalom! Jorge Rozemblum es director de Radio Sefarad Pulse aquí para acceder a la programación semanal completa y a los enlaces de Radio Sefarad

actualidad, opinión

Muerte Honoris Causa, por Jorge Rozemblum

El honor, como la pornografía, es a veces cuestión de geografía. La traducción de una lengua a otra suele despojar a muchos conceptos abstractos de una serie de valencias que los definen. No es lo mismo, por ejemplo, lo que significa el honor en español, en hebreo o en árabe.En nuestra lengua, el honor tiene que ver principalmente con el respeto: hacia nuestra persona, nuestros derechos e, incluso, nuestros antepasados. En hebreo, la palabra equivalente es kavód y sorprende descubrir que tiene la misma raíz etimológica que hígado (kavéd) y peso (kóved). En cuanto a la primera de estas palabras hermanas, el imaginario del hebreo (una lengua semítica milenaria) suele atribuir conceptos abstractos a diferentes órganos internos: por ejemplo, la moral y la ética residen en los riñones (musár klayót), mientras que la morada del honor sería el laboratorio de nuestro hígado. El atributo del peso, por otra parte, puede incluirse en expresiones como kóved rosh (literalmente, el “peso de la cabeza”, pero que significa rigor) o kved lev (literalmente, “de corazón pesado”, obstinado). El peso del kavód sin duda está detrás del concepto cristiano del honor, al que aludimos antes, que permeó primero en el latín (de donde viene la expresión Honoris Causa, en base a sus logros honoríficos, que acompaña a algunos doctorados universitarios) y se transformó al español en otras palabras emparentadas como honra, honestidad e incluso denostar (“deshonestar”).En árabe, por el contrario, el honor se expresa por medio de dos palabras: sharaf e ‘ird. La primera denota tanto el honor de la unidad social, la tribu y la familia, como el de los individuos, y está sujeto a fluctuación positiva o negativa. El sharaf de la familia puede elevarse mediante comportamientos modélicos tales como la hospitalidad, la generosidad, el valor en el combate, etc. El ‘ird solamente designa el honor de las mujeres, y su valor sólo puede menguar. Un comportamiento moral ejemplar no puede reforzar el ‘ird de una mujer, pero la conducta contraria puede acarrear daños irreparables. El ‘ird prevalece sobre el sharaf, afectando gravemente al honor de la familia. En consecuencia, la violación del honor de una mujer requiere una acción drástica que puede terminar con su muerte. Pero no es único caso de asesinato por honor.El sharaf tradicional se ha transformado en nuestros días en un concepto por el cual, cualquier situación en la que uno no consiga imponer su voluntad o creencia, se considera ofensiva. Por ejemplo, si uno vive como extranjero en otro país y le obligan a expresarse en el idioma nativo, o a adquirir sus costumbres sociales y sus leyes (por ejemplo, la prohibición de usar burkas o de practicar tradiciones de mutilación genital femenina como la ablación), se viola su honor, se atenta contra su sharaf. Y qué decir si a un pueblo árabe no le dejan masacrar o expulsar al mar a otro que no lo es: entonces se sufre una humillación, un desastre a veces tildado de nakba. Y en la concepción islamista actual, el honor mancillado “exige” sangre. Exige muerte Honoris Causa. Lo que para nosotros es terrorismo y horror, para otros es la única manera que tienen de entender el respeto y el honor, traducido de la manera más perversa.Shabat Shalom! Jorge Rozemblum es director de Radio Sefarad Pulse aquí para acceder a la programación semanal completa y a los enlaces de Radio Sefarad

actualidad, agenda, efemérides

Se cumplen 75 años del Pogromo de noviembre de 1938

La noche del sábado 9 se cumplen 75 años del Pogromo de Noviembre conocido como Kristallnacht (la «Noche de los Cristales Rotos”) un violento ataque anti judío. La noticia de que un joven refugiado judío había matado en París a un diplomático alemán en represalia por la deportación de su familia a Polonia, hizo prender la llama del antisemitismo en Alemania y Austria. Durante dos días un movimiento orquestado por el régimen nazi propició que la chusma se echara a la calle incendiando sinagogas, destrozando comercios de judíos, saqueando cementerios, hospitales, escuelas y hogares. Un centenar de judíos fueron asesinados y más de 30.000 detenidos por el delito de “ser judío”. Tras los incidentes, el gobierno nazi impuso una multa de mil millones de marcos a la comunidad judía de Alemania. Los judíos fueron obligados a limpiar y reparar los desperfectos y se les prohibió cobrar los seguros por los daños. En su lugar, el gobierno confiscó los pagos de las aseguradoras. A partir de este momento, los judíos fueron siendo excluidos sistemáticamente de la vida pública en Alemania. Por este motivo, la Kristallnacht se considera la antesala de la Solución Final promovida por Hitler para terminar con los judíos de Europa. La consecuencia fue la Shoá, el Holocausto, en el que murieron más de 6 millones de judíos durante la II Guerra Mundial. En Barcelona, el Ayuntamiento organiza el jueves 7 de noviembre un acto de memoria público en la Plaça Sant Jaume, frente al consistorio con la colaboración de las comunidades judías de la ciudad.

actualidad, agenda, efemérides

Se cumplen 75 años del Pogromo de noviembre de 1938

La noche del sábado 9 se cumplen 75 años del Pogromo de Noviembre conocido como Kristallnacht (la «Noche de los Cristales Rotos”) un violento ataque anti judío. La noticia de que un joven refugiado judío había matado en París a un diplomático alemán en represalia por la deportación de su familia a Polonia, hizo prender la llama del antisemitismo en Alemania y Austria. Durante dos días un movimiento orquestado por el régimen nazi propició que la chusma se echara a la calle incendiando sinagogas, destrozando comercios de judíos, saqueando cementerios, hospitales, escuelas y hogares. Un centenar de judíos fueron asesinados y más de 30.000 detenidos por el delito de “ser judío”. Tras los incidentes, el gobierno nazi impuso una multa de mil millones de marcos a la comunidad judía de Alemania. Los judíos fueron obligados a limpiar y reparar los desperfectos y se les prohibió cobrar los seguros por los daños. En su lugar, el gobierno confiscó los pagos de las aseguradoras. A partir de este momento, los judíos fueron siendo excluidos sistemáticamente de la vida pública en Alemania. Por este motivo, la Kristallnacht se considera la antesala de la Solución Final promovida por Hitler para terminar con los judíos de Europa. La consecuencia fue la Shoá, el Holocausto, en el que murieron más de 6 millones de judíos durante la II Guerra Mundial. En Barcelona, el Ayuntamiento organiza el jueves 7 de noviembre un acto de memoria público en la Plaça Sant Jaume, frente al consistorio con la colaboración de las comunidades judías de la ciudad.

Scroll al inicio