La Federación de Comunidades Judías de España, institución que representa oficialmente a los judíos españoles, muestra su más rotunda condena y repulsa a las declaraciones de Benet Salellas, diputado del Parlamento de Cataluña, sobre la comparecencia del presidente de la Comunidad Israelita de Barcelona (CIB), Uriel Benguigui, el pasado 12 de mayo en la Comisión de Acción Exterior de la Cámara.

Las acusaciones del señor Salellas sobrepasan toda legitimidad en un discurso político e incurren en el más repudiable antisemitismo. Al denunciar presiones de un “lobby sionista” inexistente, y al señalar a Uriel Benguigui como un “agente exterior” o como el “verdugo del compareciente”, el diputado Benet Salellas no sólo ha empleado los más rancios y condenables clichés antisemitas que nos retrotraen al pasado más oscuro de Europa, sino que también ha ensuciado la imagen de la cámara legislativa en la que sirve como representante.

El presidente de la CIB, Uriel Benguigui, no es un agente exterior, y mucho menos un verdugo, sino un ciudadano catalán y español, representante de todos los ciudadanos judíos barceloneses. Su intervención en la referida comisión parlamentaria tenía como objetivo explicar su versión sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, un ejercicio democrático y racional que el señor Salellas parece aborrecer.

En democracia es intolerable que un representante público realice este tipo de declaraciones y acusaciones contra el presidente de una Comunidad Judía. Por ello, desde la FCJE exigimos al señor diputado Benet Salellas una rectificación inmediata y una disculpa pública dirigida al presidente de la CIB Uriel Benguigui. En caso contrario, la FCJE se reserva expresamente el ejercicio de cuantas acciones legales hubiere lugar en Derecho, incluidas las de índole penal. ​