Sobre la memoria del Holocausto y los museos

Transcurrido casi un mes desde que la FCJE contactó con La Vanguardia con el propósito de publicar un artículo en respuesta al titulado Museos del Holocausto, firmado por Jorge Carrión, compartimos por este medio el artículo firmado por el presidente de la FCJE, David Obadia.
“Quisiera aportar una reflexión que considero esencial: hacer memoria del Holocausto no es una cuestión de tener razón. No se trata de ganar un debate, de legitimar una posición política ni de posicionarse en un conflicto. Se trata de recordar a seis millones de judíos asesinados de forma sistemática e industrial por un Estado que tenía un plan para la eliminación y que convirtió el odio en política pública. Se trata de preservar el testimonio de quienes sobrevivieron para contarlo.
Precisamente por eso, resulta tan problemático convertir la memoria de la Shoá en un instrumento de la discusión sobre la actualidad. Comparar el 7 de octubre con el Holocausto es un anacronismo. Son hechos de naturaleza, contexto y dimensión distintos, y equipararlos, venga de donde venga la comparación, acaba banalizando lo que ocurrió en Europa entre 1933 y 1945. La banalización del Holocausto no siempre se presenta con la forma la negación. A veces consiste en usarlo como una vara de medir para cualquier acontecimiento, hasta vaciarlo de significado. El 7 de octubre merece ser analizado, recordado y juzgado por lo que fue, sin necesidad de tomar prestado el peso histórico de la Shoá.
Los museos y centros de memoria del Holocausto se centran en el fenómeno que fue el Holocausto: cómo se gestó, cómo se aplicó, quiénes lo hicieron posible, qué papel jugaron la indiferencia y la complicidad, y qué consecuencias tuvo. Ese es su cometido y su valor.
Y de ese estudio se desprende un legado claro: el deber de la memoria y de la pedagogía. Recordar para que las nuevas generaciones comprendan adónde conduce el antisemitismo, la deshumanización del otro y la normalización del odio. Esa enseñanza, rigurosa y sin instrumentalizaciones, es la mejor forma de honrar a las víctimas y de proteger a nuestras sociedades”.
